El líder libio Muamar el Gadafi, tras dejar claro que no tiene intención de abandonar el poder, hizo un llamado a la población para combatir a los rebeldes que, después de haber reforzado el control sobre una parte del país, se encuentran ya a las puertas de Trípoli.
En un mensaje telefónico retransmitido simultáneamente por las tres cadenas de televisión libias, Gadafi volvió a acusar a los contestatarios de ser “jóvenes locos y drogados, manipulados por los servicios extranjeros y que sirven a Al Qaeda y Osama bin Laden”.
Esta afirmación fue desmentida por el ex ministro de Justicia, Mustafá Abdeljalil, que declaró a la cadena de televisión quatarí Al Jazira, que los propósitos de Gadafi son “fantasiosos” y que “no existen ni Al Qaeda ni otras organizaciones terroristas” en el suelo libio.
“Salid a las calles, capturarlos y detener a sus jefes”, recomendó a sus compatriotas el líder libio, y afirmó que su país “avanza hacia la guerra civil y a la catástrofe”.
Sin aparecer físicamente, Gadafi, que decía dirigirse a los habitantes de la localidad de Zaouiya, volvió a significar que no dimitirá, ya que él no detenta el poder en Libia.
“No tengo un puesto oficial para dimitir, soy el jefe de la revolución. He cedido el poder en 1977 y ahora no tengo más que un poder moral. El poder está en las manos del pueblo y de sus comités y no soy responsable de las muertes y las destrucciones”, sostuvo Gadafi.
Cuentas.
El Gobierno suizo ordenó el bloqueo de eventuales fondos que el dictador Muamar el Gadafi y su familia podrían tener en el sistema bancario helvético.
La decisión tiene efecto inmediato y tendrá una vigencia de tres años, indicó comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Se trata del tercer bloqueo de fondos en Suiza en relación con dictadores del mundo árabe, tras similares medidas adoptadas tras la caída de Hosni Mubarak en Egipto y de Zine El-Abidine Ben Ali en Túnez.
Enfrentamientos.
Entre tanto, los sangrientos ataques contra los manifestantes prosiguen, mientras la rebelión se propagó al Oeste y al Sur del país donde nuevas ciudades están en manos de los que se oponen al régimen de Trípoli.
Una de las brigadas fieles al coronel Gadafi lanzó un ataque particularmente encarnizado con armas pesadas contra los rebeldes en la localidad de Zouiya, con un balance de 100 muertos y decenas de heridos.
El diario electrónico Quryna afirmó que el escuadrón que atacó esta ciudad bajo control rebelde desde hace tres días, procedía de la localidad vecina de Sebrata y que tras la agresión, millares de habitantes encolerizados e invadieron las calles.
“Las gentes de Zaouiya consiguieron armas y a partir de ahora se constituyen en un movimiento de liberación. Algunos combatientes se dirigen por carretera a Trípoli”, declaró a Al Jazira un testigo llamado Rabie Cheikh.
Otro batallón capitaneado por el un hijo de Gadafi, perpetró un asalto contra la localidad de Mesrata, el Este de Trípoli.
En este caso, según las mismas fuentes, los rebeldes han opuesto una feroz resistencia, deteniendo el ataque y obligando a los agresores a huir fuera de la ciudad.
Al sudeste de Libia, otra ciudad, El Koufra, fue puesta bajo el control de los rebeldes.
Estos destruyeron todos los símbolos del régimen, particularmente desmantelaron las fuerzas de seguridad.
En Bengasi, el jefe de la Policía, el general Ali Houweidi, anunció su apoyo a los rebeldes, se ha visto acompañado por un gran número de oficiales de la base militar aérea de Binina.