El ex presidente peruano Alberto Fujimori, regresó al país en medio de secretismos y especulaciones ya que el avión de la Policía peruana que lo transportó desde Chile, un Antonov 227 de fabricación ucraniana, aterrizó en la Base Aérea de Las Palmas, en el distrito limeño de Surco, a las 4: 38 de la tarde hora de Lima y Panamá, tras nueve horas de viaje que incluyó dos escalas técnicas.
No se difundió ninguna imagen del ex presidente, ya que el aterrizaje estuvo rodeado de incógnitas y expectación, dado que el aparato en el que viajó Fujimori tenía previsto arribar al aeropuerto de la Dirección de la Policía Aérea, en el Callao, y sin embargo lo hizo en Las Palmas.
Tras el cambio de planes a última hora, los seguidores del ex mandatario quienes se habían reunido en el Aeropuerto de la Policía Aérea para recibir a su líder, quedaron decepcionados, según informaron los diversos medios peruanos e internacionales.
Los periodistas que cubrían el hecho, también se quedaron con un palmo de narices, ya que no lograron una imagen veraz del arribo de Fujimori a territorio peruano.
A partir de la fecha el ex mandatario estará recluido en las instalaciones de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES).
En este lugar es conocido por los peruanos como Fundo Barbadillo.
Panamá América , pudo confirmar con la periodista del Diario La República del Perú, María Elena Castillo, que Fujimori pasará en estas instalaciones de 15 a 30 días, mientras es presentado a las autoridades correspondientes, quienes determinarán, si es enviado en un centro penal, o hay detención domiciliaria.
De igual manera, el Diario La República precisó a últimas horas que las instalaciones de la DIROES se habilitó un espacio de concreto armado y cristales blindados, de unos 50 metros cuadrados.
La comunicadora informó que sobre el caso del ex gobernante hay opiniones encontradas, ya que los que conforman el partido gobernante el APRA, consideran que habrá un juicio justo, mientras que los fujimoristas reafirman que no habrá seguridad.
Por su parte el analista político consultado por este medio vía telefónica, Nelson Manrique, aseguró que "durante el gobierno de fujimorista los niveles de corrupción en la esfera judicial fue muy alta, debido a que un 77% de los jueces eran nombrados provisionalmente por el ex mandatario".
"Por esas fuertes redes de corrupción hay que estar vigilantes en este caso", aseguró Manrique.
"Según el analista, la justicia peruana tiene una prueba de fuego y cuenta con todas las garantías para desarrollar un buen juicio.
Manriquez afirmó que según las leyes peruanas, las penas no son acumulables.
La pena máximapor la violación de derechos humanos es de 15 a 30 años de cárcel. En este caso Fujimori cumpliría la que tenga la máxima pena.
Fujimori enfrentar a la justicia peruana
Expectativa por el curso que tomarn las cosas tras la llegada del ex mandatario para enfrentar a la justicia.