El ex presidente peruano Alberto Fujimori, refugiado en Japón y prófugo de la justicia peruana, pagó los estudios de sus cuatro hijos con fondos del Servicio de Inteligencia Nacional, según el ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos.
El diario “Perú 21” publicó ayer extractos de la declaración que el encarcelado Montesinos, jefe “en la sombra” del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) durante el gobierno de Fujimori (1990-2000), hizo a la fiscal Gladys Echaíz.
Según esta versión, el ex mandatario armó la venta ficticia de una casa familiar para justificar el pago de los estudios.
No obstante, el ex consejero presidencial explicó que el dinero era entregado a Keiko Fujimori, la mayor de sus hijos, por Luis Salazar, entonces agregado civil de Perú en Nueva York, o por Zwi Sudit, identificado como un intermediario en operaciones de venta de armas.
Cuando estaba en el gobierno, Fujimori aseguraba que percibía un sueldo de 2,000 soles (unos 570 dólares), pero a partir de 1993 financió los estudios de sus tres hijos mayores en universidades privadas de Estados Unidos.
Según cálculos de medios locales, la inversión por la educación de sus hijos bordeaba los 90,000 dólares anuales, motivo por el cual el ex gobernante aseguró que los fondos provenían de la venta de una casa por 700,000 dólares en 1998.
“Astutamente, (Fujimori) se hizo girar dos cheques y quiso dejar una prueba evidente de que había recibido un dinero en el país, depositado en los bancos nacionales con la participación de su hombre de confianza, el ingeniero José Kamiya”, secretario de Palacio de Gobierno, declaró Montesinos a la fiscal.
Kamiya ha reconocido que hizo las operaciones bancarias a pedido de Fujimori y que el dinero de la supuesta venta iba a ser entregado a sus hijos.
Sin embargo, Montesinos aclaró que Fujimori le pidió preparar un documento por el cual los supuestos compradores vendían la casa nuevamente al ex mandatario por el mismo precio.
Keiko Fujimori, que asumió el papel de primera dama tras el divorcio de sus padres en 1994, dio la versión de que sus abuelos contribuyeron a financiar su educación superior, pero aquello no se pudo comprobar en las investigaciones llevadas a cabo por el Congreso.
El vocal supremo instructor, José Lecaros, a cargo de la decena de juicios por corrupción contra Fujimori, declaró a “Peru 21” que el desvío de fondos de los ministerios de Defensa y del Interior hacia el servicio de inteligencia es un tema sobre el que las autoridades han realizado un trabajo minucioso.