Las autoridades de la isla de Lord Howe, frente a la costa de Australia, presentaron un plan para fumigarla desde el aire con matarratas para acabar con la plaga de roedores que amenaza esta joya medioambiental.
El plan, que proponen realizar en 2012, implica anegar 35 de sus 57 kilómetros cuadrados de tierra con 42 toneladas de matarratas que se verterían desde helicópteros en las zonas no habitadas.
En las partes más desarrolladas de esta pequeña isla de 350 habitantes, serían los lugareños los encargados de la fumigación desde tierra.
Para evitar que el veneno afecte a otros animales, especialmente algunas aves protegidas que están sufriendo los ataques de las ratas, el plan contempla que los pájaros sean capturados y permanezcan en cautividad durante los 100 días previstos para la fumigación.