El ministro taiwanés del Interior, Yu Cheng hsien, y del jefe de la Policía Nacional, Zhang Si liang, que presentaron ayer su dimisión, se han convertido en las primeras víctimas de la crisis política desatada en Taiwan tras las controvertidas elecciones presidenciales del 20 de marzo.
La decisión de Yu y Zhang, aceptada por el Gobierno, responde a la violenta dispersión de una manifestación opositora en la madrugada del domingo, en la que resultaron heridas leves decenas de personas y otras 150 fueron detenidas.
El costo político de este conflicto para la oficialista Alianza Verde, liderada por el Partido Demócrata Progresista (PDP), y la opositora Alianza Azul, son difíciles de prever, ya que las próximas legislativas las decidirán el casi 30% de taiwaneses no comprometidos con partidos concretos.
Ayer, la oposición política de Taiwan solicitó a la Corte Suprema que anule las votaciones presidenciales del 20 de marzo para que puedan realizarse otros comicios.
El presidente Chen Shui bian, por su parte, instó a China a comenzar a dialogar con él y aceptar que hay una creciente identidad taiwanesa"".