. Miles de funcionarios se manifestaron ayer en París para pedir aumentos salariales y denunciar el recorte de puestos, en una jornada de huelga mucho menos seguida, excepto en la educación, que la del pasado noviembre.
Convocada por siete de los ocho sindicatos del gremio y apoyada por la izquierda a siete semanas de las elecciones municipales, era la tercera jornada de acción en la función pública desde que el conservador Nicolas Sarkozy resolvió reemplazar a sólo uno de cada dos funcionarios que se jubilen en los cinco años de su mandato.