El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, llegará al primer año de gestión con una popularidad deseable y ciertos logros políticos y económicos, pero con una marcada distancia del FMLN, el partido que lo llevó al poder, y con el que, según analistas, no ha logrado formar equipo.
Funes celebrará el 1 de junio su primer aniversario con una nada despreciable calificación de 6,78 puntos sobre 10, según una encuesta difundida recientemente por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana (UCA), aunque este estudio marca un quiebre en la popularidad presidencial.
El mandatario “continuó desde los 100 días hasta los seis meses creciendo en su popularidad y en la aceptación de su Gobierno. El bajón se produce de los seis meses a esta parte”, dijo el director de la UCA, el sacerdote jesuita José María Tojeira, quien atribuyó la baja a la “lentitud de los cambios prometidos”.
Su Gobierno “ha tenido resultados mixtos”, declaró el director de la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE), Roberto Rubio, quien apuntó a la economía y la seguridad como las “áreas más deficitarias”.
La IUDOP detectó que para un 51,4%, el Ejecutivo “no está cumpliendo” la promesa de campaña de crear 100,000 nuevos empleos, mientras que un 45,4% dice que está cumpliendo "en parte" con la reducción de la pobreza y un 44,1%, que opinó lo mismo sobre el combate a la delincuencia.
Un 40% destacó como logros la ayuda escolar, que consistió en la entrega de útiles y uniformes a los niños.
Antes de jurar al cargo, Funes admitió que recibía un “Gobierno totalmente desfinanciado, sin plata ni siquiera para pagar los salarios", una de las razones que lo llevaron a promover una reforma fiscal para aumentar la recaudación en unos $200 millones.
Para fortalecer su estrategia social, Funes ha acudido a recursos de la banca internacional, aunque sus esfuerzos han tropezado con la naturaleza, ya que en noviembre afrontó lluvias que causaron unos 200 muertos y graves destrozos, y ahora declaró la alerta roja en el país por las precipitaciones ocasionadas por la depresión tropical "Agatha", que ya han dejado unas seis víctimas.