La futura primera dama de Argentina no se limitará a cumplir las tareas protocolares y participar en eventos de caridad, sino que tendrá un alto perfil e influiría en las decisiones de su marido, sea quien sea el candidato presidencial que resulte electo el 18 de mayo.
Las esposas de Carlos Menem y de Néstor Kirchner tienen antecedentes diversos, pero ambas muestran una fuerte personalidad y poseen una atractiva imagen que traería nuevos bríos al papel de la compañera del nuevo presidente del país.
La chilena Cecilia Bolocco, esposa del ex presidente Menem, mantiene los rasgos que la coronaron Miss Universo hace 16 años y la desenvoltura de una ex presentadora de televisión.
Por su parte, la senadora Cristina Fernández de Kirchner ha desarrollado una pujante carrera política propia y, con una también atractiva imagen, constituye otra carta en la batalla de la segunda vuelta electoral.
Más de 30 años menor que Menem, que tiene 72, Bolocco atrajo nueva atención para ella y su esposo tras anunciar semanas antes de la primera vuelta que esperaba un hijo, despertanto especulaciones en torno a que el anuncio buscaba algún efecto electoral.
Además, Bolocco llegaría embarazada y daría a luz en diciembre, durante la eventual presidencia de Menem, lo que la convertiría en la única primera dama en la historia argentina en haber tenido un hijo durante la gestión de su marido. El 18 de mayo se dirimirá cuál de las dos mujeres disfrutará de los beneficios de ser primera dama.
En el terreno opuesto aparece la esposa de Kirchner. Es senadora por la patagónica provincia de Santa Cruz y dueña de un alto perfil. "Muchos me preguntan si me molesta que Cristina tengas sus propias opiniones y, al contrario, yo estoy orgulloso de tener una mujer que piensa por sí sola", confesó Kirchner días atrás, mientras su esposa sonreía.
Siempre maquillada, impecablemente peinada y con una imagen atractiva, la esposa de Kirchner, de 50 años, lo acompaña en cada acto y se ha destacado como una combativa política desde su banca en el Senado, donde es famosa por la vehemencia con que defiende sus opiniones.
Casados hace 28 años tras haberse conocido mientras estudiaban derecho en la universidad y mantenían una activa militancia en el peronismo durante los convulsionados años 70, el matrimonio tiene dos hijos.
La arrolladora personalidad de la posible primera dama contrasta con la imagen poco carismática y dubitativa que ostenta Kirchner, un hombre que sufre de estrabismo y mala dicción.