La Cumbre del G8 arrancó en Hokkaido (norte de Japón) con demandas por parte de siete naciones africanas para que los países ricos cumplan sus promesas de asistencia e impulsen el desarrollo de ese continente empobrecido.
El G8, formado por EE.UU., Japón, Canadá, Italia, Reino Unido, Rusia y Alemania, estudiará durante tres días la crisis alimentaria, las presiones inflacionistas globales y el cambio climático.
Los líderes del G8 se reunieron con los mandatarios de Etiopía, Argelia, Ghana, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Tanzania.
"Todos los líderes africanos pusieron un énfasis absoluto en la necesidad de que los países del G8 cumplan con sus compromisos pasados en cuanto a la ayuda al desarrollo y a la salud", indicó un portavoz del Gobierno estadounidense.