Los ocho líderes más poderosos del planeta acordaron reducir en al menos un 50% las emisiones mundiales de gases con efecto invernadero para 2050, tras advertir de que los precios récord del petróleo y los alimentos amenazan la estabilidad de la economía mundial.
El Grupo de los Ocho (G8), reunido en Toyako, un remoto enclave montañoso en el norte de Japón, también se puso de acuerdo por primera vez en definir metas nacionales, a medio plazo, de reducción de gases contaminantes para luchar contra el calentamiento de la Tierra.
Junto a todas las partes de la Convención sobre Cambio Climático de la ONU, el G8 quiere "considerar y adoptar la meta de lograr al menos un 50% de reducción de las emisiones mundiales para 2050", indicó la declaración.