La Casa Blanca baraja decenas de nombres para cambiar sustancialmente el Gabinete de Barack Obama en su segundo mandato, en un proceso que apenas ha despegado y que considera a republicanos para puestos tan importantes como Defensa.
Con vacantes a punto de abrirse en los principales cargos de su Gabinete, Obama puede hacer ofertas a miembros de la oposición como un reflejo del espíritu conciliador que prometió en su discurso de reelección, según fuentes cercanas al proceso que citan hoy el diario “The New York Times” y la revista “Politico”.
El presidente de EE.UU. encargó hace semanas a su asesor Pete Rouse que elaborara listas de posibles candidatos para todas las carteras, con especial atención a dos pesos pesados que serán bajas casi seguras en 2013: la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
Clinton ha repetido que solo seguirá en el cargo hasta que Obama nombre a su sucesor, pero también ha admitido que “mucha gente” le ha pedido que se quede.
El nombre que más ha sonado para sustituirla es el de la embajadora ante la Organización de Naciones Unidas, Susan Rice.