El archipiélago de Galápagos
- Debe su nombre a las grandes tortugas que lo habitan y es, desde 1978, patrimonio natural de la humanidad designado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Con el uso de energía solar, la reutilización del agua y el aprovechamiento de los vientos, entre otras innovaciones ambientales apoyadas en la tecnología, las islas ecuatorianas de Galápagos se convertirán hoy en el primer lugar del mundo donde funciona una terminal aeroportuaria ecológica.
Así lo aseguró el argentino Ezequiel Barrenechea, presidente del Aeropuerto Ecológico de Galápagos y director para Latinoamérica y el Caribe de Corporación América, que tiene la concesión del campo de aviación del archipiélago por quince años.
Los constructores aseguran que la edificación sustentable apunta a lograr una mayor calidad ambiental con una mínima dependencia energética, apoyándose en la implementación de estrategias bioclimáticas de acondicionamiento natural y el uso de energías renovables.
Por ejemplo, la nueva terminal, de uso solo diurno, cuenta con colores claros en determinadas paredes en búsqueda de luminosidad, así como grandes ventanales para permitir el ingreso de luz natural y que ayudan, además, a la ventilación natural del recinto.
En los pocos espacios donde la brisa natural no es posible, se usan conductos de aire enterrado, con ventilación forzada.
El nuevo edificio está ubicado en dirección de los vientos predominantes para aprovechar "al máximo" la brisa del lugar, que permite bajar la temperatura promedio sin uso del aire acondicionado y permite regular con mayor control la cantidad de luz solar.
Asimismo, la nueva ubicación de la terminal asegura que los gases de las aeronaves estacionadas y en movimiento no ingresen en el edificio y disminuye el ruido percibido por los pasajeros.
Una planta de desalinización suministrará el agua para la terminal, donde se la usará en lavabos, mientras que se reciclará la de los inodoros.
Además, un sistema fotovoltaico abastece un 13% de la demanda total de energía de la instalación y se busca que se eleve al 25%.