Los científicos han descubierto que las galaxias son expertas en "reciclaje" ya que, según sus observaciones con el telescopio espacial Hubble de la NASA, reutilizan continuamente grandes volúmenes de hidrógeno y elementos pesados para crear nuevas generaciones de estrellas.
Los científicos aseguran que esta práctica de "reciclaje" evita que algunas galaxias vacíen sus "tanques de combustible" de distintos gases, y extiendan su etapa de formación de estrellas durante más de 10,000 millones de años, según publicaron tres estudios sobre el tema en la revista Science.
Uno de los objetivos de los estudios era ver cómo galaxias como la Vía Láctea suman masa con la formación de estrellas y sus hallazgos, aseguran, son un desafío para los modelos teóricos sobre el papel de los flujos de gases en la creación de galaxias.
Los astrónomos creen que el color y la forma de una galaxia están en gran parte controlados por el gas que fluye a través de un extenso halo que existe a su alrededor, compuesto de hidrógeno, helio y elementos pesados como carbono, oxígeno, nitrógeno y neón; en contraposición a la materia oscura, que es el espacio desconocido que también forma parte del Universo.
Sus conclusiones se basan en las observaciones del Telescopio Espacial Hubble.