Rodrigo Zavaleta, un anciano de 85 años, tiene en su poder cinco fracciones del premio mayor de la lotería de Costa Rica, pero se percató de ello un día después de que venciera el plazo para cambiarlos.
Los cinco pedazos del "gordo navideño", el principal premio de la lotería costarricense, que se juega en diciembre, le darían a Zavaleta un premio de 134.000 dólares.
Según el anciano, él reviso toda la lotería navideña que había comprado, pero el pasado viernes 15 de febrero abrió una gaveta de su escritorio y para su sorpresa cayeron al suelo cinco pedazos que no se acordaba de haber adquirido, y que resultaron estar premiados.
Un día antes del hallazgo había vencido el plazo de dos meses establecido por la Junta de Protección Social de San José (JPS), organizadora de los sorteos, para cambiar los premios, hecho que le recordaron a Zavaleta cuando llamó por teléfono para informar que había ganado.
"Yo juego lotería todos los domingos (desde hace 63 años) y en algunas ocasiones hasta entre semana. Lo hago todo el tiempo", lamentó el anciano.
Agregó: "tuve muchas emociones. Primero frustración y luego cólera porque fueron muchos años de esperar" por ganar un premio en la lotería.