La justicia española sentará en el banquillo al magistrado Baltasar Garzón por ordenar que fueran grabadas en prisión las conversaciones entre los imputados en la trama “Gürtel”, uno de los mayores escándalos de corrupción política de los últimos años en España.
El juez del Tribunal Supremo, Alberto Jorge Barreiro, instructor de la causa, ordenó la apertura de juicio oral. La querella contra Garzón fue presentada en el 2009 por el abogado Ignacio Peláez.