Evaluación
- 1 billón será el gasto que registrará el país en los próximos 10 años.
- 2013. El 30 de septiembre de este año concluye el periodo fiscal estadounidense con grietas en varios renglones.
La Casa Blanca informó que la reducción automática en el índice de crecimiento del gasto público comenzó en las esferas del gobierno federal, sin que se vislumbre su fin, siendo una “victoria vacía” de los republicanos contraria a las prioridades de ese partido.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que choca que algunos republicanos consideran el llamado “embargo presupuestario” una victoria conservadora, o medirse con el presidente, porque los recortes van en contra de los objetivos del partido opositor de aumentar los gastos de defensa y la seguridad fronteriza. Agregó que el menor incremento del gasto nada tiene que ver con las prioridades republicanas de reducir el déficit o la reforma fiscal.
Obama “espera que tras lograr esta victoria vacía, por lo menos como la ven, los republicanos entenderán que sus objetivos no se logran aquí”, dijo Carney a los reporteros en la Casa Blanca. “Así que no solamente sufren los estadounidenses a consecuencia de esto, la gente común, sino que sus objetivos no están siendo alcanzados y existe una oportunidad de cambiar la dinámica”.
El líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, consideró modestas las reducciones, ya que el presupuesto será este año mayor que en el anterior, y el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, indicó que no está seguro de que vayan a perjudicar la economía. El asesor económico de la Casa Blanca Gene Sperling sostienen ahora que los efectos serán sentidos con el transcurso del tiempo.
Tras meses de draconianas advertencias, entró finalmente en vigencia una disminución en el ritmo del gasto público y no hay indicios de que tanto la Casa Blanca como el Congreso se dispongan a anular la merma de $85,000 millones.
El senador republicano Lindsey Graham dijo que un nuevo aumento de los impuestos, tras el del primero de enero, es inaceptable.
“No haré más acuerdos de escasa monta. No aumentaré los impuestos para evitar el embargo presupuestario.