El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, concluyó ayer una visita de tres días al país sin lograr mayores avances en la severa crisis que enfrenta Venezuela desde hace cinco meses luego de la intentona golpista.
Una declaración de principios que trajo Gaviria bajo el brazo para forzar al gobierno y la oposición a sentarse en una misma mesa a negociar una agenda común de diálogo, no logró el consenso necesario de las partes y quedó sujeta a una evaluación para después del 10 de octubre.
Gaviria admitió que el mayor escollo que enfrentó en sus gestiones de facilitador fue lograr que el gobierno y la oposición definieran una agenda común que les permita sentarse a buscar soluciones a la crisis venezolana.
La declaración de principios, que prevé el apoyo al sistema electoral y la Ley de Desarme, y la investigación de los hechos ocurridos en abril en los que murieron 19 personas baleadas, fue elaborada hace tres semanas por una misión de la OEA, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Centro Carter que estuvo en el país haciendo una evaluación de la crisis.
El vicepresidente José Vicente Rangel expresó ayer la disposición del gobierno a firmar la declaración de principios, aunque no explicó las razones que llevaron al presidente Hugo Chávez a no suscribirlo en esta oportunidad.