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Gbagbo asume nuevamente como Presidente pese a rechazo internacional


Laurent Gbagbo, juró hoy para un nuevo mandato de cinco años como presidente de Costa de Marfil, pese a que la oposición, la comunidad internacional, e incluso su propio Primer Ministro, han rechazado su legitimidad y reconocen el triunfo de su rival, Alassane Ouattara, en las elecciones del pasado domingo.

"Juro solemnemente cumplir, respetar y defender fielmente la Constitución, proteger los derechos y libertades de la ciudadanía como así también cumplir escrupulosamente mis deberes en el mejor interés de la Nación", dijo Gbagbo al prestar juramento en el palacio gubernamental en Abiyán.

Altos responsables civiles y militares leales a Gbagbo acudieron al acto, que no contó, sin embargo, con la presencia de ningún otro jefe de Estado ni del cuerpo diplomático extranjero acreditado en este país.

 

Gbagbo hizo el juramento ante Paul Yao Ndre, presidente del Consejo Constitucional, máxima instancia judicial que este viernes le proclamó vencedor con el 51,45 por ciento de los sufragios.

El jueves pasado la Comisión Electoral Independiente (CEI) anunció que Ouattara había obtenido un 54 por ciento de los votos y Gbagbo el 46 por ciento, pero inmediatamente el Ejército cerró las fronteras del país, mientras que el Consejo Constitucional declaraba nulos los resultados anunciados por el órgano encargado de los comicios.

Según Yao NDré, aliado político y familiar de Gbagbo, se habían anulado los resultados en siete departamentos del norte del país, donde Ouattara tenía una amplia mayoría, debido a que se había constatado un "relleno de urnas" a favor de éste, e intimidación contra los seguidores del jefe de Estado, lo que daba la vuelta a los resultados.

 

Los resultados definitivos aprobados por el Consejo Constitucional señalaban entonces que Gbagbo había obtenido un 51,5 por ciento de los votos y Ouattara un 48,5 por ciento.

Tras asumir su cargo y en un discurso improvisado de más de media hora, Gbagbo denegó a la Comisión Electoral el derecho a proclamar los resultados de las elecciones y recalcó que ello era facultad del Consejo Constitucional.

Dirigiéndose implícitamente a la comunidad internacional que ha reconocido a Ouattara como el legítimo presidente electo, Gbagbo dijo que Costa de Marfil no aceptará ninguna injerencia en sus asuntos internos.

 

"Estamos dispuestos a trabajar con todos los países que así lo deseen, pero en el marco del respeto a la soberanía y los intereses mutuos", dijo Gbagbo.

Por su parte, en su discurso de felicitación al gobernante marfileño, Yao NDré agradeció a "todos aquellos que ayudan a Costa de Marfil en su marcha hacia el desarrollo económico y social".

Sin embargo recalcó que no le corresponde a la misión de la ONU en Costa de Marfil (ONUCI) validar las elecciones, acto que tildó de "implicación inaceptable en los asuntos internos del país".

 

Los resultados anunciados por la CEI fueron certificados el viernes por el representante especial en Costa de Marfil del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, quien desde Nueva York reconoció a Ouattara como el nuevo jefe de Estado.

Además de las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Europea, Estados Unidos y otros países han admitido como válidos los resultados electorales anunciados el jueves por la CEI que dan como ganador a Ouattara.

Entretanto, violentas movilizaciones se registraron hoy en distintos barrios de Abiyán, donde grupos cercanos a la Agrupación de Hufuetistas para la Democracia y el Desarrollo (RHDP), coalición que respalda a Ouattara, levantaron barricadas y quemaron neumáticos, mientras la policía disparaba para disolverlos, dijeron a Efe testigos de los hechos.

Según las mismas fuentes, dos personas murieron anoche en el barrio de Port-Bouet, en el sur de Abiyán, donde las fuerzas de seguridad abrieron fuego para dispersar a grupos de jóvenes partidarios de Ouattara que se manifestaban pese a que rige un toque de queda nocturno.

Por su parte, allegados a Ouattara preparaban durante la tarde de hoy una ceremonia en la que el Primer Ministro marfileño, Guillaume Soro, que también ha reconocido al líder opositor como presidente electo, presentaría simbólicamente a éste su dimisión y la de su Gobierno, lo cual lo alejará aun más de Gbagbo y aumentará el peligro de una nueva guerra civil en Costa de Marfil. 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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