El jefe del ejército estadounidense que ocupa Irak, el general Ricardo Sanchez, pidió no ser considerado para dirigir la investigación sobre a los casos de torturas a prisioneros iraquíes por parte de soldados estadounidenses, indicó ayer un oficial del Pentágono bajo el anonimato.
"Para asegurar una investigación completa y transparente que no genere ninguna duda, el general Sanchez pidió ser relevado de su responsabilidad" de dirigir la investigación, dijo el oficial.
Mientras, las empresas Titan y CACI y tres de sus empleados que participaron de las torturas, en la prisión de Abu Ghraib fueron demandadas por presos iraquíes que fueron abusados.