Científicos estadounidenses han identificado variantes genéticas que predisponen al paro cardíaco, lo que abre la puerta a desarrollar nuevos tratamientos contra las palpitaciones irregulares que suelen provocarlo, según publica en internet la revista "Nature Genetics".
Dos estudios independientes dirigidos por Christopher Newton-Cheh, del hospital general de Massachusetts, y Aravinda Chakravarti, de la universidad Johns Hopkins, localizaron diez nuevas regiones del genoma que contienen variantes comunes que se asocian de forma significativa con los intervalos entre los latidos del corazón.
Estas asociaciones se hallaron cerca de genes considerados como moduladores de la actividad eléctrica de ese órgano, como canales de iones de sodio y potasio, o cerca de genes que pueden provocar la aparición del cáncer.