Georgia quedó ayer sumida en el caos, luego que la oposición al gobierno de Eduard Shevardnadze se adjudicara la presidencia del país y empujara al mandatario a declarar el estado de emergencia.
"Declaro el estado de emergencia", afirmó Shevardnadze en declaraciones transmitidas en vivo por la televisión luego que manifestantes opositores que demandaban su renuncia tomaran el edificio del Parlamento.
En escenas que recordaron las protestas en Europa oriental en la década pasada, decenas de miles de georgianos que exigían la renuncia de Shevardnadze tomaron las calles de Tbilisi bajo la mirada de los militares que se abstuvieron de intervenir.
La presidenta del parlamento, la opositora Nino Burdzhanadze, declaró que estaba asumiendo las funciones de la presidencia en reemplazo de Shevardnadze hasta que la crisis se resuelva.
Shevardnadze, de 75 años, se refugió en su casa a las afueras de la capital, donde permanece resguardado por guardaespaldas y fuerzas especiales.
Los líderes de la oposición afirman que los resultados de la elección fueron fraudulentos y acusaron a Shevardnadze de arrastrar a Georgia a la ruina durante sus años al frente del gobierno.
El Kremlin decidió enviar ayer al ministro de Asuntos Exteriores ruso, Igor Ivanov, a Georgia, donde la toma del Parlamento y de la sede de la Presidencia por la oposición han puesto al país al borde de un conflicto civil.
El líder del opositor Movimiento Nacional de Georgia y cabecilla de la toma del Parlamento de ese país, Mijail Saakashvili, pidió ayer a los habitantes de Tiflis que salgan todos a la calle e instó a los ministerios de seguridad que se pasen "al lado del pueblo".
En entrevista a la televisión local "Rustavi-2", Saakashvili pidió a los ministerios de Defensa e Interior y a los servicios secretos que no cumplan las órdenes de Shevardnadze.
Saakashvili encabezó la multitud de opositores que esta tarde asaltó el Parlamento georgiano, se enfrentó con los seguidores de Shevardnadze que se vio obligado a abandonar el edifico del Legislativo.
El líder nacionalista explicó en su entrevista que contaba con la promesa de "varios gobiernos extranjeros" y señaló que incluso tenía la aquiescencia de varios de ellos, aunque no especificó cuáles.
Si concretó, en cambio, que había obtenido la promesa de "no inmiscuirse" por parte del grupo de instructores de Estados Unidos que entrenan en Georgia a tropas de elite de este país.
El reino cristiano de Georgia a comienzos del siglo XIII, fue dividido entre persas y otomanos antes de ser anexado por Rusia en 1801. Después de haber proclamado su independencia en 1918, Georgia, país natal de Stalin, fue invadida por el Ejército Rojo, que estableció un gobierno soviético. Se unió a la URSS en 1936. El 31 de marzo de 1991, Georgia se pronunció por medio de un referéndum por su independencia.
La Constitución de 1995 instauró el régimen presidencial de Shevardnadze, apodado el "zorro blanco" (ex Canciller soviético de Mijail Gorbatchov), en el poder desde 1992, elegido en noviembre de 1995 y luego en abril de 2000 por un segundo y último mandato de cinco años.
Georgia limita con el Mar Negro, Armenia, Azerbaiyán y Rusia, con la que tiene 80 kms de frontera común en Chechenia. Su capital es Tiflis. Georgia atraviesa por una profunda crisis económica y una corrupción galopante. Los ingresos promedios por ciudadano no sobrepasan los 50 dólares mensuales.
Georgia al borde de conflicto civil
Una multitud marchó hacia el Parlamento luego de una manifestación convocada por la oposición para exigir la renuncia del presidente.