El gobierno calificó de sedicioso al líder de los cultivadores de coca Evo Morales, quien lanzó un ultimátum al presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada para que dimita o resuelva una crisis social, al cumplirse ayer ocho días del cierre de una importante ruta nacional.
Morales articuló con delegados de diversos sindicatos radicales un "estado mayor del pueblo" y urgió a Sánchez de Lozada a que resuelva para hoy "todas y cada una de las justas y legítimas reivindicaciones de todos los sectores populares".
Si las demandas sociales no son atendidas, la consigna sindical será "fuera Goni (como se conoce al mandatario) y Carlos Mesa (el vicepresidente) por incapaces, asesinos del pueblo y alta traición a la patria", sostuvo.
"Yo no tomo muy en serio esto de que me vaya, porque él tiene derecho y tiene que pedirme en buena forma. Tiene el derecho de petición; pero no de arrogarse o tomar la representación del pueblo", reaccionó el mandatario. Mientras, dos uniformados resultaron heridos en una emboscada en el Chapare.
Precisó que los informes extraoficiales indican que la comunidad de Paya fue atacada por un grupo de 50 insurgentes, quienes incendiaron varias viviendas y saquearon los comercios. "Mientras Colombia no refuerce la seguridad es poco lo que puede hacer Panamá porque se trata de un área de difícil acceso y muy distante", planteó.
En tanto, en el Hospital Santo Tomás permanece bajo estrictas medidas de seguridad el indígena Casildo Ayala, de 19 años, quien resultó herido en el abdomen y el cuello, presuntamente por una bayoneta durante la incursión.