El gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, confía en que se normalice la situación en la capital de ese estado mexicano a partir del lunes, con el retorno a clases de los maestros y la intervención policial en la universidad pública estatal, el último "punto de resistencia".
Ruiz reiteró que no piensa renunciar al cargo como piden los sectores sociales que se manifiestan en apoyo al magisterio, en huelga desde mayo pasado.