. Seis uigures arrestados por asesinato y participación en las revueltas del pasado mes de julio en Urumqi, Xinjiang fueron sentenciados a muerte ayer por el Tribunal Popular Intermedio del país.
Se trata de los primeros detenidos por los disturbios del 5 de julio que reciben un castigo oficial por parte de las autoridades chinas.
Según se informó los condenados son todos varones y de la etnia uigur.
Otros tres empleados uigures también fueron condenados a prisión por "usar la violencia" durante los incidentes.