El Gobierno colombiano fijó hoy las condiciones para autorizar un encuentro entre el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el máximo jefe de las FARC, que depende, como primer paso, de la liberación "unilateral de un grupo de secuestrados", pero "con el compromiso de liberarlos a todos".
El alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, afirmó hoy que en ese caso, "Chávez recibirá autorización" para reunirse con el máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), "Manuel Marulanda", "en un sitio del Caguán, con reglas claras y acompañamiento internacional".
"Dicha reunión se realizaría con el compromiso de iniciar un proceso de paz", indicó Restrepo, quien explicó que el compromiso de las FARC de liberar a los secuestrados debe incluir a los tres ciudadanos estadounidenses en su poder desde 2003.
Si las FARC cumplen estos requisitos, el presidente colombiano, lvaro Uribe, está dispuesto a acudir a "un encuentro similar", en un lugar del sur del país, "previa liberación de todos los secuestrados y en el marco de un proceso de paz exitoso", insistió.
Restrepo leyó un comunicado que informa que ese "lugar de encuentro" estaría en la región selvática del Caguán y "sería muy distinto" a la zona de distensión que se creó durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002).
Al responder a preguntas de los periodistas, el comisionado reiteró que "el primer paso es la liberación de los secuestrados" y añadió que están "dispuestos a un sitio de encuentro para que el presidente Chávez se reúna con Manuel Marulanda" (alias de Pedro Antonio Marín), fundador y máximo jefe de la organización rebelde.
Al referir estos requisitos del Gobierno, Restrepo señaló que en realidad se trata de la propuesta que Uribe le comunicó a Chávez en Santiago de Chile, durante su reunión con motivo de la Cumbre Iberoamericana.
Pero ante "los comentarios" formulados por el presidente venezolano hoy en París, el Gobierno se ve obligado a "dar a conocer la totalidad" de dicha propuesta.
El comisionado insistió también en que el Gobierno fijó de plazo hasta el 31 de diciembre para que cristalicen las gestiones de Chávez en busca del acuerdo humanitario para la liberación de los rehenes, aunque en anteriores declaraciones precisó que esa fecha no es un "ultimátum".
"Consideramos que las condiciones están dadas para que antes de finalizar este año se haya logrado una fórmula para la liberación de los secuestrados", dijo.
La petición expresa a las FARC de comprometerse a liberar a los tres contratistas del Pentágono responde a que al Gobierno le "preocupa que sólo liberen a un grupo de secuestrados, dejen a otro y eventualmente separen a los tres norteamericanos del grupo total para después pretender una negociación autónoma", aclaró el comisionado.
En cuanto a Ricardo Ovidio Palmera, alias "Simón Trinidad", y Anayibe Rojas "Sonia", rebeldes extraditados a EE.UU., Restrepo señaló que en una eventual lista de guerrilleros excarcelables su nombre "no está siendo considerado, como tampoco lo está considerando el Gobierno de Estados Unidos".
Palmera está pendiente de sentencia en un tribunal federal de Columbia precisamente tras ser juzgado por el secuestro de los tres estadounidenses, Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves.
Restrepo señaló también que el Gobierno colombiano "confía en la gestión" de Chávez "y agradece su compromiso en este proceso", pero advirtió: "No tenemos, en cambio, certeza sobre la voluntad de las FARC, grupo en el que vemos una actitud dilatoria".
Las gestiones para el llamado acuerdo humanitario buscan la liberación de 45 políticos, entre ellos Ingrid Betancourt, soldados y policías, además de los tres estadounidenses, que las FARC consideran "canjeables" por unos 500 de sus rebeldes presos.
La "respuesta" a esta oferta "está en manos de las FARC", afirmó.