El Gobierno costarricense decretó emergencia nacional debido al terremoto del pasado jueves, que ha cobrado ya 20 víctimas mortales y dejado daños por al menos $100 millones.
El presidente Oscar Arias, el ministro de la Presidencia Rodrigo Arias y el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) Daniel Gallardo, firmaron el decreto con la declaración de emergencia nacional, el cual permitirá movilizar más ágilmente los recursos para atender a los miles de damnificados.
Además, las autoridades declararon a partir de la fecha y hasta el próximo viernes un duelo nacional.
El gobernante costarricense explicó que los daños causados por el terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter se calculan, de forma preliminar, en al menos $100 millones.
Solo en infraestructura vial, la ministra de Obras Públicas y Transportes, Karla González, señaló que la reconstrucción de unos 25 caminos destruidos por derrumbes requerirá unos $15 millones.
La Cooperativa de productores de Leche, la principal productora de lácteos en Costa Rica, informó que debido a que la zona del epicentro, un área montañosa cercana al volcán Poás, era una de las mayores productoras de leche del país, las pérdidas para este sector son cercanas a $1.8 millones.
La CNE ha movilizado equipos especiales para evaluar el estado de cientos de casas que no se derrumbaron, pero que son inhabitables.
A las casas y carreteras perdidas deben sumarse los comercios, el daño ambiental, a la infraestructura hotelera, cosechas de fresa y ganado.
En este momento funcionan 25 albergues, donde se encuentran casi 2,500 personas viviendo en tiendas de campaña, y se mantiene la búsqueda de unos 50 desaparecidos, aunque las autoridades reconocen que es casi imposible encontrar más sobrevivientes entre los escombros.