Mientras el presidente Hugo Chávez se enfrascaba en batallas verbales con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, su gobierno contribuyó en el 2002 con el Partido Republicano a través de una subsidiaria de Petróleos de Venezuela (PDVSA), según documentos citados por El Nuevo Herald.
El mes pasado PDVSA firmó contratos de cabildeo y asesoría legal con firmas de Washington y en octubre con Patton Boggs LLC, este último por 1.2 millones de dólares.
Las contribuciones políticas y la campaña de cabildeo son señales de lo que analistas llaman un doble discurso de EU y Venezuela.
""Es la dualidad a la que juega Chávez porque él sabe que las revoluciones no viven sin plata y conoce la debilidad de los americanos"", dijo María T.Romero, de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.