El Gobierno venezolano dijo que está vigilante ante el “tarantín golpista” que se desarrolla frente a la Embajada de Cuba, donde una veintena de estudiantes protestan desde hace tres días contra la “injerencia” de la isla, y volvió a responsabilizar al líder opositor, Henrique Capriles, de los hechos.
“Que ellos monten ese tarantín golpista, nosotros estaremos vigilantes, protegiendo la Embajada de Cuba, brindando las garantías diplomáticas que nos exige el derecho internacional”, indicó el vicepresidente, Nicolás Maduro, en un acto gubernamental transmitido por la televisión estatal.
El funcionario volvió a mostrar el rechazo del Ejecutivo al “detestable ataque de la derecha” contra la embajada, y responsabilizó nuevamente a Capriles, gobernador de Miranda, y al alcalde de Baruta, el opositor Gerardo Blyde, de los hechos, alegando que la sede se encuentra en ese estado y municipio.
“Ellos dos son los responsables ante nuestro pueblo y ante las leyes de la República por la agresión que ha vivido la sede de la Embajada de Cuba nuevamente, y por la agresión que en este momento está latente frente a la embajada, nosotros los responsabilizamos”, dijo Maduro.
El Ministerio Público abrió una investigación para determinar si la protesta ha puesto “en riesgo” la sede diplomática.