El Gobierno de Perú destituyó a 23 coroneles de la fuerza aérea, luego de que oficiales de la aeronáutica militar se vieran involucrados en una presunta venta irregular de aviones a Angola, informó ayer la prensa de Lima.
La destitución de esos 23 coroneles coincidió con las acusaciones de congresistas del Gobierno a oficiales de la fuerza aérea por haber "inducido al error" al Gobierno en una venta de una flotilla de aviones de guerra peruanos a Angola.
Esa venta se hizo de manera irregular, en secreto, y aparentemente hubo millonarias comisiones ilegales, según ha concluido el presidente de una comisión del Congreso que investigó el caso, Javier Velásquez. El ministerio de la Defensa ha mantenido silencio absoluto sobre el tema y se abstuvo de informar de las razones sobre la destitución de los 23 coroneles.
La separación de los oficiales fue ejecutada el pasado jueves y, según varios medios de información, los destituidos la consideran una represalia por haberse filtrado a la prensa la venta en secreto de los aviones a Angola y unos planes para comprar helicópteros rusos.
Entre los oficiales separados, según la prensa peruana, figuran varios oficiales que autorizaron el ingreso al Servicio de Mantenimiento de la fuerza aérea de unos periodistas que hicieron una investigación que frustró en su momento la compra de los helicópteros rusos.
Esa investigación periodística mostró que ese servicio está en condiciones de dejar "cero kilómetro" los actuales helicópteros que posee la fuerza aérea peruana y que están fuera de operaciones por falta de fondos para darles el mantenimiento que necesitan.