El Gobierno de España rechazó un nuevo anuncio de alto el fuego hecho por el grupo separatista vasco ETA y descartó negociaciones sobre una patria vasca independiente, diciendo que los extremistas han sido diezmados por una campaña de detenciones y están desesperados por reagruparse y armarse.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que no se puede confiar en ETA luego de que violara una tregua en 2006 con un mortal atentado con coche bomba.
Dijo que la declaración de ETA, por parte de tres milicianos encapuchados hablando en un vídeo, se queda corta de lo que demandan la sociedad vasca y los demás españoles: que ETA renuncie a la violencia para siempre.