Realidades
- 3 de julio la cúpula militar egipcia sacó del cargo al presidente Mohamed Mursi.
- 13 de agosto, las autoridades deciden sacar de las calles a los simpatizantes de Mursi.
El Gobierno egipcio estudia disolver la cofradía de los Hermanos Musulmanes, tras los disturbios de los últimos días en el país, informó el portavoz del Consejo de Ministros, Sherif Shauqi.
En una rueda de prensa en El Cairo, Shauqi explicó que el Ejecutivo analiza adoptar esta medida “a través de medios jurídicos”.
La Hermandad Musulmana, que fue fundada en 1928 por Hasan el Bana, fue ilegalizada ya en 1954 por Gamal Abdel Naser, aunque tras la revolución que depuso a Hosni Mubarak en 2011 quedó en una situación alegal que todavía mantenía.
En declaraciones a la prensa, tras la comparecencia de su portavoz, el primer ministro del gobierno provisional, Hazem al Beblaui, llamó a la reconciliación de los egipcios, aunque cerró esa puerta a “quienes tengan las manos manchadas de sangre”.
“No habrá reconciliación con quienes tengan las manos manchadas de sangre, con quienes hayan levantado sus armas contra el Estado o contra los ciudadanos”, señaló Beblaui.
Asimismo, aseguró que su Ejecutivo está intentando “allanar el camino hacia la democracia, con una Constitución de consenso y una ley electoral transparente”.
El primer ministro destacó que los últimos enfrentamientos registrados el viernes -que causaron al menos 173 muertos, según el Gobierno- se produjeron entre “vecinos y manifestantes”, y no por la acción de las fuerzas de seguridad.
Por último, reiteró que su Ejecutivo apuesta por una solución pacífica a la crisis egipcia, y que la intervención de las fuerzas de seguridad debe ser solo “el último recurso”.
Muertos
El Gobierno egipcio anunció que al menos 173 personas han muerto y unos 1,330 resultaron heridas en los disturbios en las últimas horas en todo el país.
El portavoz del Consejo de Ministros, Sherif Shauqi, explicó en una rueda de prensa conjunta con el representante del Departamento de Sanidad, Mohamed Barakat, que las víctimas se produjeron entre el viernes y las 10:00 hora local del sábado (08.00 GMT).
Según las autoridades, desde la irrupción en las acampadas islamistas del miércoles han muerto más de 800 personas, aunque, según los Hermanos Musulmanes, las víctimas se cuentan por miles, de las cuales 200 habrían muerto en las últimas horas.
La mayor cifra de víctimas el viernes se registró en las provincias de El Cairo, donde hubo 95 muertos y 596 heridos; Alejandría (norte), con 25 fallecidos y 171 heridos, y en Suez, con 14 muertos y 62 heridos.
Desde el miércoles hasta la fecha, un total de 57 policías han perdido la vida y 563 han sufrido heridas, según los datos suministrados por el Ejecutivo.
Shauqi agregó que durante los disturbios del viernes un total de 27 comisarías, entre 12 a 19 iglesias, 6 ayuntamientos y 5 sedes de gobernaciones provinciales fueron destruidos o incendiados.
También hubo asaltos a tribunales e intentos de irrumpir en cárceles.
“Todo el mundo fue testigo de los horrores que cometieron elementos criminales, que podrían haber sido peores si no hubiera sido por intervención de las fuerzas armadas para proteger instituciones y propiedades”, dijo el portavoz.
Reiteró que el Gobierno no titubeará en proteger el país “contra las fuerzas del terrorismo y hacer frente a los saboteadores con puño de hierro”.