Un grupo de diputados del gobernante partido conservador, el Fidesz, presentó ayer al Parlamento de Budapest un polémico proyecto de ley sobre el proceso electoral en Hungría, que determina la obligación de un nuevo registro para anunciar la intención de ir a votar.
Según esta iniciativa, cada ciudadano húngaro con derecho a voto deberá señalar, mediante un registro ante las autoridades y con una anterioridad mínima de dos semanas previas a las elecciones, que quiere emitir su sufragio en los próximos comicios.
El plan fue criticado por la oposición y organizaciones civiles, que opinan que este proyecto sirve a los intereses del Fidesz, porque así podría filtrar a los indecisos, antes de las elecciones legislativas previstas para la primavera de 2014. El porcentaje de indecisos según diferentes encuestas es del 50 % de los 8 millones de ciudadanos con derecho a voto.