Jefes militares bolivianos admitieron el jueves que entrenan a civiles en el uso de armas con fines defensivos, pero la oposición política acusó al Gobierno de preparar milicias con objetivos políticos.
“Son actividades de entrenamiento que tenemos con la ciudadanía para la defensa del país”, dijo a periodistas el comandante de la Octava División de Ejército con asiento en la ciudad oriental de Santa Cruz, general Ramiro Siles.
El vicepresidente Álvaro García salió al frente de las críticas opositoras y aseguró que la instrucción militar a civiles es para que las “Fuerzas Armadas amplíen la base de formación cívica”. “No hay que interpretarlo de otra manera”, dijo.
Comparó esa instrucción con el servicio militar obligatorio a bachilleres. “Es un deber de todo ciudadano cumplir una serie de deberes cívicos y de enseñanzas mínimas, no solamente de uso defensivo de las armas para proteger a la patria”, sostuvo.
Poco antes, el Comandante de la Séptima División, general Hernán Ampuero, en la ciudad central de Cochabamba, dijo que la orden partió del Comando General para pasar instrucción “a personas de todas las clases sociales para refrescar la instrucción militar que recibieron en el cuartel”.