LOS MIEMBROS del gabinete reducido para asuntos de seguridad del Gobierno israelí autorizó al primer ministro, Ehud Olmert, una operación militar masiva en Gaza cuando lo crean oportuno, para responder al ataque contra una base al sur de Gaza.
Fuentes gubernamentales dijeron a la radio pública que los miembros del Gabinete aprobaron todas las propuestas que planteó el Ejército, y que Olmert y su ministro de Defensa, el laborista Amir Péretz, tienen ahora en su poder la decisión de cuándo llevarlas a cabo.
La emisora no dio a conocer el tipo de operaciones presentadas por los altos mandos, pero aseguró que entre ellas está la de una "operación masiva" en la Franja de Gaza y cualquier otra que crean necesario.
El gabinete para asuntos de seguridad se reunió esta tarde en Tel Aviv, donde se halla la sede del Ministerio de Defensa, para escuchar de los jefes del Ejército los detalles del ataque palestino que ayer le costó la vida a dos soldados en la base militar de Telem, al sur de la Franja de Gaza.
Un tercero, Guilad Shalit, de 19 años, fue secuestrado por las milicias atacantes, que perdieron a dos de sus hombres en la incursión.
Fuentes militares informaron de que Shalit logró sobrevivir el ataque y fue obligado a abandonar la zona por su propio pie, hasta regresar a Gaza con sus captores.
Los milicianos, pertenecientes al movimiento islámico HAMAS, a los Comités Populares de la Resistencia y a un nuevo grupo autodenominado "Ejército Islámico", lograron llegar hasta la base mediante un túnel de , 000 metros cavado desde el sur de Gaza, 300 de ellos en territorio israelí.
Un portavoz de los Comités Populares de Resistencia confirmó desde Gaza que el militar israelí está en su poder y sufre heridas de gravedad, pero agregó que recibe tratamiento con la intención de poder canjearlo por presos palestinos.
A pesar de la gravedad con la que el Gobierno israelí ve el ataque de ayer y el secuestro de sus ciudadanos, analistas militares consideran que cualquier operación deberá esperar a la liberación del soldado, ya que de otra forma pondría en peligro su vida.
"El Gobierno israelí no responderá por el momento, sino que concentrará sus esfuerzos en cómo rescatar al soldado", dijo el corresponsal de asuntos militares del Canal 10, Alon Ben David.
Y es que Israel trata de obtener la liberación del soldado mediante una serie de presiones diplomáticas sobre el presidente palestino Mahmud Abbas, quien condenó el ataque y responsabilizó a HAMAS de cualquier escalada que pueda ocurrir en la región.
"La comunidad internacional ve en Abbas a un interlocutor válido, pues este es el momento para que demuestre que realmente lo es", manifestó la ministra de Exteriores, Tzipi Livni.
En conversaciones telefónicas con los dirigentes del movimiento en Gaza y Damasco, el presidente palestino expresó su protesta por la incursión y puso en tela de juicio que hubiera podido llevarse a cabo sin el conocimiento de los dirigentes políticos y militares del movimiento islámico, ya que su brazo armado ha reivindicado la autoría.
Ante el temor de una operación israelí de represalia, el dirigente palestino habló también por teléfono con dirigentes árabes de la región y europeos para pedirles que presionen a Israel para que se abstenga de lanzar cualquier operación que empeore las cosas en las región.
"El Gobierno sigue los acontecimientos, y hay contactos con la Presidencia y Egipto para resolver el problema", afirmó Ghazi Hamad, portavoz del gabinete palestino, aglutinado por HAMAS.
En la reunión con sus ministros y generales, el primer ministro Ehud Olmert prohibió a todos los funcionarios de su Gobierno y del Ejército que mantengan contactos con los palestinos para la liberación del soldado secuestrado.
El gabinete de seguridad israelí impartió las órdenes al Ejército para que preparare cualquier operación para rescatar al soldado, y no sólo las de represalia.
Esta situación por el momento se maneja diplomáticamente.
Gobierno israelí autoriza uso masivo de la fuerza
Se han desplegado dos brigadas en la frontera para recuperar a un soldado secuestrado.