La policía paraguaya afirmó ayer que tenía controlado los sitios donde las violentas protestas contra el presidente paraguayo, Luis González Macchi dejaron dos muertos, un centenar de heridos y 239 detenidos, llevando al gobierno a restringir las libertades ciudadanas.
"Fueron despejadas las rutas en todos los puntos conflictivos, estamos dándole seguridad a la ciudadanía, así como corresponde", dijo a la prensa el comandante de la policía, Sixto Ramírez.
Por su parte, el portavoz policial Santiago Velasco dijo que "la situación está más calmada, más controlada, pero continuaremos actuando para cumplir lo establecido en el decreto que establece el estado de excepción", emitido el lunes.
Ayer continuaron algunas manifestaciones y en el departamento de Itapúa, al sur del país, en la frontera con Argentina, y la policía dispersó con carros hidrantes y balas de goma a un grupo de manifestantes que intentaba cerrar la cabecera del puente, que une Paraguay con la ciudad argentina de Posadas.
En otro incidente en el departamento de Caaguazú, al noreste del país, se registraron tres heridos cuando la policía actuó para despejar una carretera, agregaron.
El gobierno denunció que la movilización fue instigada por el ex general Lino Oviedo, asilado en Brasil, con el propósito de generar un clima de inestabilidad, forzar la dimisión de González Macchi y permitir el acceso al poder del vicepresidente Julio César Franco, del opositor Partido Liberal.
En tanto, cerca de medio centenar de paraguayos, entre ellos mujeres y niños, pidieron ayer asilo en Argentina para escapar a los choques de manifestantes y la policía en su país, dijeron fuentes policiales.
Los paraguayos se internaron en territorio argentino tras ser desalojados por las fuerzas de seguridad de su país mientras bloqueaban un puente fronterizo en una de las protestas contra la política económica del presidente González Macchi.
"Tengo entendido que ellos pidieron un tipo de permanencia legal en Argentina y las autoridades de migración al parecer le concedieron, pero no tengo entendido qué tipo de estatus les dieron", dijo el vicecónsul paraguayo en la ciudad argentina de Posadas, Ezequiel Colman.