El presidente de México, Vicente Fox, y el alcalde capitalino, Andrés Manuel López Obrador, encabezaron ayer la ceremonia de homenaje a las víctimas del sismo de 1985 que dejó unos 10,000 muertos y miles de edificios destruidos en Ciudad México.
En la ceremonia en el Zócalo (plaza central), Fox izó a media asta la bandera y recordó que la intensa movilización que desarrollaron los habitantes de la capital del país, quienes se organizaron ante el caos en las horas y días posteriores al terremoto.