El Gobierno chileno anunció que la Policía suspenderá el uso de gases lacrimógenos para disolver protestas, en medio de la polémica por su supuesto efecto abortivo y su empleo en las multitudinarias manifestaciones de estudiantes y ecologistas de los últimos días.
“Hemos resuelto que estos gases lacrimógenos no sean utilizados por Carabineros de Chile para enfrentar situaciones de desorden público”, declaró el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en una comparecencia en la sede del Gobierno en la que no aceptó preguntas.
Hinzpeter consideró “razonable suspender el uso de esos gases lacrimógenos hasta que nuevos informes médicos” permitan disipar las dudas sobre la conveniencia de emplearlos “para enfrentar situaciones de desorden público o vandalismo”.
La decisión del Gobierno se produce días antes de que el presidente Sebastián Piñera rinda su cuenta pública ante el Congreso, en un acto que suele ir acompañado de violentos disturbios en los alrededores de la sede del Órgano Legislativo, en Valparaíso.