Con la intención de que los servidores públicos ocupen su tiempo durante la Semana Santa para meditar, el presidente de la República, Martín Torrijos, mediante decreto ejecutivo número 114 de 16 de marzo de 2005, ordenó el cierre de las oficinas estatales a partir del jueves 24 desde las 12 del mediodía.
El documento, que también lleva la firma del ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, señala que se exceptúan de este decreto las oficinas públicas que por razón de la naturaleza del servicio que prestan, deban seguir funcionando.
Entre ellas se encuentran las instituciones de salud, de servicios postales, el cuerpo de bomberos, la Fuerza Pública y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
Igualmente se destaca que las instituciones bancarias, laborarán de conformidad con el horario que establezca la Superintendencia de Bancos.
Además del cierre de las oficinas públicas se establece que los procedimientos administrativos quedan suspendidos a partir del jueves 24 de marzo como lo establece la Constitución de la República.