El Gobierno, el alto mando de las Fuerzas Militares y distintos sectores colombianos, criticaron la decisión de un juez de ordenar la libertad de un grupo de personas que fueron detenidas en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que presuntamente pertenecen a esa guerrilla.
Un comunicado de los ministerios de Defensa y del Interior y Justicia, respalda las críticas que hizo el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla de León, a la liberación de esas personas.
“La Justicia lenta e ineficaz no es justicia y el vencimiento de los términos no puede seguir siendo la causa para que los criminales regresen a la libertad a seguir delinquiendo”, afirma el comunicado.
Agrega que así como se respeta el derecho por el debido proceso se deben dar las garantías para la seguridad de los colombianos.
La Fuerza Pública “estará atenta a la conducta de las personas que quedarán en libertad para asegurar su recaptura una vez las autoridades judiciales lo determinen”, concluye el texto.
El general Padilla de León expidió también un comunicado en el que mostraba su molestia por la decisión del juez que dejó en libertad a esas personas.
Entre los liberados figura Juan Efraín Mendoza Gamba, dirigente de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro) y a seis presuntos integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las siete personas fueron detenidas en febrero pasado en una operación en la que también fue capturado Bernardo Mosquera Machado, alias el “Negro Antonio”, jefe del llamado “frente Antonio Nariño” de las FARC que actuaba en la zona de Sumapaz, centro del país.
El “Negro Antonio”, que continúa en prisión, es considerado uno de los principales secuestradores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.