La esperada confirmación del acuerdo entre Trípoli y París, aumentando la indemnización por las víctimas del atentado contra un DC-10 de la aerolínea UTA, evitaría el eventual veto francés al levantamiento de las sanciones impuestas por la ONU a Libia.
El anuncio del inminente acuerdo posibilita la aprobación de un proyecto de resolución británico en ese sentido, que podría ser votado a partir de hoy, luego del feriado de ayer por la celebración del Día del Trabajo en Estados Unidos.
"Esperamos someter a votación el proyecto esta semana, pero ello dependerá de la agenda del Consejo de Seguridad", declaró a la AFP un portavoz del Foreign Office británico.
Trípoli acordó recientemente pagar 2,700 millones de dólares a las víctimas estadounidenses y británicas del atentado de Lockerbie en 1988 (270 muertos) a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales impuestas en 1992 y suspendidas siete años más tarde.
Francia amenazó con oponerse al levantamiento de las sanciones impuestas por la ONU a Libia que propuso Gran Bretaña tras el acuerdo alcanzado el 12 de agosto pasado sobre las compensaciones de las víctimas del atentado de Lockerbie, si Libia no concedía compensaciones acordes a las familias de las víctimas del DC-10 de UTA, que habían alcanzado solamente 35 millones de dólares. Richard Boucher, portavoz del departamento de Estado estadounidense, había acusado implícitamente a París de hipocresía y un alto funcionario en Washington amenazó con "golpear fuerte" a Francia si persistía en su oposición al acuerdo.
Sin emplear el término veto -"una palabra que los diplomáticos no emplean", señaló otro responsable- Francia manifestó claramente su decisión de impedir, en nombre de la equidad, la aprobación de la propuesta británica que levanta definitivamente las sanciones impuestas a Libia.
El dirigente libio, Muamar Kadafi, anunció el domingo que acordó con el presidente francés, Jacques Chirac, solucionar el tema de las compensaciones de las familias de las víctimas del atentado del DC-10 de la compañía UTA en 1989 (170 muertos) mediante la fundación benéfica Kadafi, dirigida por su hijo, Seif al Islam. Washington no quiere limpiar al régimen de Kadafi de toda acusación de terrorismo y ya indicó que las sanciones que impuso por su parte a Libia no serán levantadas en lo inmediato.