El autor del golpe de Estado del 6 de agosto de 2008 en Mauritania, Mohamed Uld Abdelaziz, fue investido presidente del país en una ceremonia solemne, tras haber vencido en las elecciones del pasado 18 de julio.
En su discurso de investidura, Abdelaziz, aseguró que su primera preocupación será “la desastrosa situación” en la que viven los pobres en el país.
“A aquellos, yo les digo que no les defraudaré, puesto que me han elegido para poner fin a su tragedia”, dijo ante los gritos de miles de personas reunidas en el Estadio Olímpico de Nuakchot.
Asimismo, aseguró que aplicará, en el plazo más breve posible, los compromisos anunciados durante la campaña electoral, sobre todo en la lucha contra la corrupción.