La junta militar que el miércoles tomó el poder en el archipiélago africano de Santo Tomé y Príncipe anunció ayer que estaba dispuesta a "debatir las condiciones para el regreso del presidente Fradique de Menezes al país", después de firmar con la comunidad internacional un memorando que deja la puerta abierta a la negociación para resolver la crisis.
Hasta este comunicado leído en la radio pública, el comandante Fernando Pereira, que encabeza la junta, sólo había admitido implícitamente la posibilidad de una vuelta de De Menezes, quien había viajado a Nigeria en visita privada la víspera del golpe y sigue en ese país vecino.
En ese mismo texto, los golpistas anunciaron su deseo de que la comunidad internacional les facilite medios "para garantizar la aplicación de todo lo que las dos partes acuerden".
Anoche, la junta decidió levantar el toque de queda que había decretado el miércoles.
La firma del memorando "permitirá crear las condiciones necesarias para empezar a solucionar la crisis que atraviesa actualmente el archipiélago", declaró Pereira, después de la firma de ese acuerdo con los representantes de la comunidad internacional, sobre todo Estados Unidos, Nigeria y los miembros de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP).
Pese a la firma del memorando, el canciller portugués Antonio Martins da Cruz indicó ayer, al margen de una reunión de la CPLP en la localidad portuguesa de Coimbra, que la organización (integrada por Angola, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe, Brasil, Portugal y Timor Oriental) no había llegado a un acuerdo de principios con la junta militar.
"Los representantes diplomáticos de Portugal, de Estados Unidos, de Brasil y de Angola (...) se limitaron a recibir un texto con propuestas para que luego se las transmitan a los mediadores", afirmó.
Unas horas después del anuncio de la firma del texto, la junta liberó al presidente de la Asamblea Nacional, Dionisio Dias, que estaba retenido con otros miembros del Gobierno desde el miércoles en un campamento militar de la capital.
Por su parte, el embajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz, dijo ayer que los miembros del Consejo de Seguridad consideran una resolución que establecería un nuevo mandato de la ONU para la reconstrucción de Irak.
"Estados Unidos está reflexionando sobre la materia porque hay algunos países que han dado señales de que podrían enviar tropas siempre y cuando fuera bajo mandato de Naciones Unidas", señaló Muñoz tras dos días de reuniones con funcionarios de la Casa Blanca.
El organismo actualmente participa en la supervisión del fondo de desarrollo que se nutre con los ingresos del petróleo y en la determinación de la autoridad interina, así como desempeña un papel humanitario, según Muñoz.