La sequía en el centro y este de China ha permitido el descubrimiento en el lecho de un lago de una tumba imperial de seis siglos de antigüedad, informó la agencia oficial Xinhua.
Según los arqueólogos, la tumba fue construida hacia 1386 por el emperador Zhu Yuanzhang, fundador de la dinastía Ming , en una zona ahora ocupada por el lago Hongze.
La tumba quedó inundada en 1680, cuando el cercano río Amarillo, el segundo más largo de China, cambió su caudal y se unió al río Huai (desde entonces, su principal afluente), anegando el lugar (el Amarillo ha cambiado su curso varias veces).
Los expertos señalaron que en los años sesenta del siglo pasado otra sequía permitió adivinar que había restos arqueológicos en el lago.