El jefe de la arquidiócesis católica estadounidense que está en el centro de un escándalo de abusos sexuales puede enfrentar cargos criminales por la forma en que manejó los casos de los sacerdotes acusados de pederastia, dijeron ayer periódicos de Boston.
El fiscal general del estado de Massachusetts, Tom Reilly, convocó a un gran jurado para que decida si hay suficientes evidencias para acusar formalmente al cardenal de Boston, Bernard Law, y a otros altos jerarcas católicos, dijeron los diarios Boston Globe y Boston Herald.