El diario cubano Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista, mencionó por primera vez la muerte del preso político Orlando Zapata Tamayo, ocurrida el martes tras 85 días de huelga de hambre, para criticar al fallecido y a los Gobiernos y medios de otros países que han condenado o lamentado el deceso.
Según la primera versión publicada en Cuba sobre el caso, Zapata Tamayo era un delincuente común que “adoptó un perfil político cuando ya su biografía penal era extensa”, convencido “de las ventajas materiales que entrañaba una militancia amamantada por embajadas extranjeras”.
El periódico asegura que el fallecido, reconocido como “prisionero de conciencia” por Amnistía Internacional, era un preso común que “fue estimulado una y otra vez por sus mentores políticos a iniciar huelgas de hambre que minaron definitivamente su organismo”.