Una lluvia torrencial provocó inundaciones en varias poblaciones del norte de Grecia, que los últimos 11 días se han visto afectadas por unos devastadores incendios, que han causado 65 muertos.
Los habitantes de la región de Casandra, en la península de Jalkidiki, 600 kilómetros al noreste de Atenas, se vieron sorprendidos por una fuerte granizada que causó daños en vehículos y techos de viviendas.
Según declaró el prefecto de Jalkidiki, Asterios Zografos, los daños sufridos ahora no sólo se deben a las lluvias, sino a la falta de obras contra las inundaciones, anunciadas el año pasado tras los incendios que calcinaron las tierras de esta localidad.
Zografos explicó que el primer ministro conservador, Costas Carmanlis, prometió entonces ayudas para efectuar dichas obras después de visitar la zona afectada por el fuego.
"Hasta ahora no hemos recibido ni un euro y pedimos 15 millones para hacer estudios completos", se quejó Zografos.
Las lluvias también ocasionaron problemas en Alexandropolis, en el noreste del país, donde se inundaron unas 40 viviendas.
Grecia espera obtener hasta 1, 200 millones de euros en ayudas de la Unión Europea (UE) por los daños causados por los incendios de los últimos 11 días declaró el ministro de Economía griego, Giorgos Alogoskufis.
Alogoskufis declaró que el Fondo de Solidaridad para Catástrofes Naturales proporciona ayudas, si los daños superan el 0.6% del PIB y Grecia podrá pedir ayudas de hasta 200 millones de euros.