La séptima huelga general del año en Grecia, paralizó el transporte público, alteró las conexiones de numerosos vuelos y redujo la atención sanitaria a las urgencias.
En el aeropuerto internacional de Atenas se cancelaron 82 vuelos, debido a la participación en la huelga de los controladores aéreos.
Las protestas responden a la reforma del sistema de pensiones que se aprobó de forma preliminar esta madrugada por mayoría en el Parlamento griego en una sesión extraordinaria, aunque la Cámara refrendará la normativa artículo por artículo.