Cientos de personas protestaron en el centro de Madrid contra la anulación a partir de la fecha de la tarjeta sanitaria de los inmigrantes que no cuentan con permiso de residencia en España, una decisión del gobernante Partido Popular que calificaron de “apartheid sanitario” y de “xenófoba”.
El acto se celebró contra la entrada en vigor de esta medida, que afecta a más de 150 mil inmigrantes irregulares en España, y que está incluida en un decreto de medidas urgentes de ahorro del Gobierno para salvaguardar el futuro de la sanidad pública.

Cerca de 30 organizaciones y colectivos de la sociedad civil, asociaciones de inmigrantes y refugiados y de defensa de los derechos humanos, agrupadas en la Red por el Derecho a tener Derechos, convocaron esta concentración frente al hospital madrileño Gregorio Marañón.
Los asistentes, muchos de ellos extranjeros que residen en España, corearon proclamas como "ningún ser humano es ilegal" o "Partido Popular, Ku Klux Klan", al tiempo que pidieron la dimisión de la ministra de Sanidad, Ana Mato.
