Un elefante blanco, un ejemplar poco común y muy valorado por su significación histórica, ha sido capturado en la parte oriental de Birmania (Myanmar).
El paquidermo, una hembra de 38 años y unos dos metros de alto, fue apresado por guardas forestales en la ciudad costera de Maungtaw, situada en el estado de Rakhine (Arakan).
En Tailandia y Birmania, países de mayoría budista, tradicionalmente los elefantes blancos estaban envueltos en un aura de misterio y poder, y la aparición de un ejemplar podía condicionar el devenir político de un monarca.
Los responsables de la Junta Militar birmana veneran a los paquidermos albinos tanto como sus predecesores reales y, para prolongar su buena fortuna, están siempre a la búsqueda de ejemplares.