Las alemanas, hartas de las quejas de sus compañeros por tener que ir de compras los fines de semana, ahora pueden deshacerse de ellos en guarderías especiales para hombres que ofrecen cerveza y entretenimiento.
"A las mujeres les extienden un recibo por sus compañeros cuando los dejan y pueden volver a recogerlos aquí más tarde", explicó ayer a Reuters Alexander Stein, gerente del "Nox Bar", en Hamburgo.